martes, 4 de enero de 2011

A un gran amigo.

Con el documento en blanco, se me dificulta escribir, más el recordar me hace intentarlo y… aquí voy espero lograr algo interesante o al menos logre el objetivo de que cuando pierda la memoria estén estos textos con detalles al por mayor.

Cuando entre al colegio, realmente no me sentía del todo bien. Las amistades no parecían demasiado honestas, a excepción de un caso, el de mi Miguel Ángel M. A. quien portaba una sudadera gris con azul, jeans, tenis y siempre con una gorra.

Miguel siempre se me acercaba cuando yo me encontraba en el pasillo solo o con otros amigos conocidos y me decía: “Están padres tus tenis” o a veces se me acercaba y me decía “Esta padre tu gorra, tu sudadera, etc” A lo cual me sorprendía, eran las pocas palabras que me decía. Yo respondía cortésmente con un: Gracias.

 
Me llegue a decir, él quizás quiere que yo sea su amigo.

Así que un día en clase, comenzamos a platicar, pues se sentaba un poco atrás de mi asiento y la conversación que teníamos era por medio de papelitos, (de esos que te mandas cuando estas aburrido en clase), después... me cambie de lugar atrás de él y  algo de lo primero que me dijo fue:


¿Te gustan los peces?
Yo: Si
El: ¿Tienes pecera?
Yo: Tenía, pero ya no, una chiquita.
El: Después vamos a mi casa para que veas mis peces.
Yo: Ok.

Y así surgió nuestra gran amistad.

A principios de mes (cuando mande hacer la nueva puerta – algunos recordarán) fui a visitarlo a su lugar de trabajo, no lo había hecho en unos 5 años. Siempre tenía la intención y a veces por el tiempo, decidía y cosas que pasaban, no lograba cumplir mi objetivo: Ir a saludarlo.

Ese día sin tanto pensarlo y al verlo, lo vi a la distancia y dije: Ahí está, iré a visitarlo ahora mismo.

La plática fue amena, más no sobrepasó el gusto que me dio por verlo.

Con seguridad puedo decir que fue mi mejor amigo de la época en la que yo estuve en el colegio.

Y debo aceptar que me dio un poco de nostalgia mientras conversavamos que él ya no recordara a detalle muchas cosas que vivimos en esa época. Como el que me hiciera fan de Oasis, cuando me hice fan de Blur, cuando fui a verlos a México (a ambos grupos), cuando pintamos el local de su padre, cuando no se presentó a un extraordinario y por ello perdió un año escolar, cuando se presentó a realizar mi examen extraordinario de matemáticas III. (Esa ocasión yo saldría fuera del país, ya habíamos planeado que él se presentaría en mi lugar, el maestro no recordaría los nombres ni sabría quienes sí y quienes no habían pasado, el extraordinario era determinante… Y efectivamente él fue a presentarlo por mí., yo ya no me encontraba en Michoacán para cuando él estuviera en la butaca realizando las operaciones, desafortunadamente nuestro plan no funcionó, ya que el maestro tomó lista de las personas que presentarían extraordinario y como nadie dijo: presente, él no contó mi examen).

Pero…

Hay cosas que Miguel si recuerda con exactitud, a pesar de que ya pasaron casi 15 años. El aún recuerda mi número de teléfono y yo el de su casa, claro… Lo mencionamos después de no pensarlo y automáticamente el número está guardado en algún lugar de nuestras mentes.

Hay tantas cosas que recordar o que quizás yo le pueda recordar porque yo si recuerdo todo lo que llegamos a vivir juntos, éramos inseparables, salía de la escuela y como rutina o clase extra, íbamos a su casa a platicar, a echar relajo, a ver TV., a escuchar música o patinar, ir a ver los peces a los acuarios  patinando , caminando o en el microbus o sacaba el coche de sus padres a escondidas e íbamos a galantear a las afueras de las secundarias, después de un rato y cuando calculábamos que ya vendrían sus padres, yo iba a mi casa, comía, hacia un poco de tarea, estudiaba y regresaba a su casa a ver TV, escuchar música, a platicar, a improvisar, etc.  Hasta que anochecía y al siguiente día se repetía la misma historia.

Compartimos varias intimidades que nos sucedieron por la época, yo las recuerdo todas. (¡jajaja!)

Hoy Miguel A. M. A. dice haber vivido gran parte de la época que nos distanciamos por el estudio de diferentes carreras., de una manera un poco agitada y rápida. Yo quizás de manera contraria: Muy tranquila. 

Sigo apreciando a mi amigo tanto como antes, él ya tiene descendencia que atender y cuidar, espero poder tener el tiempo de compartir aún buenos ratos.

Hoy en día con los avances tecnológicos que nos tocó ir viviendo como la implantación del celular, redes sociales, creo que no dejaremos un lapso enorme para saber del uno al otro.

Es una pena que tras compartir cuatro años y hasta la fecha no tengamos ninguna fotografía juntos y es curioso que tu y yo aún tengamos el encanto por los peces, pero en realidad yo lo tengo gracias a ti.

Saludos Miguel deseo que tengas mucha salud y éxito en cada decisión que tomes.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

me preguntaba que decir sobre la amistad y entonces pense en todos mis amigos, en eso que los distingue y los hace unicos... los distintos a nosotros, los que nos ayudan, los intelectuales, los que nos animan, esos que siempre estan atentos alo que nos sucede; no es insólito contar con ellos aún lejános, confirmo esto porque hace tiempo nos convertimos en amigos especiales, hoy puedo decir que nuestras conversaciones me dan fuerza, intento siempre que sonrias para mi igual que yo lo hago para ti.
no importa que pase, hoy a leer lo que publicaste se que siempre estaras ahi para tenderme tu mano como yo ati...
Es indescriptible lo quer siento he pasado tan duros momentos en mi vida y en medio de el oscuro pantanovi tendida la mano de un extraño, en ese entonces, para llegar a transformarse en lo que eres hoy.

Anónimo dijo...

ah, y esto tambien ya lo sabia...